- Hay trabajos interesantes. A Galtzagorri, como sección vasca de la Oepli, nos corresponde la organización de este congreso bienal en el que, además de distintas ponencias y actos paralelos, tendremos tres conferencias realmente interesantes. Karen Sands, de la Universidad de Buffalo, tiene una tesis doctoral sobre la influencia de la literatura hindú en la inglesa en tiempos del colonialismo. Nos hablará de cómo se están tamizando las culturas minoritarias en las mayoritarias. Contaremos con Elisa Bonilla, la mayor especialista en planes de fomento de la lectura. Y el sociólogo Enrique Gil Calvo aportará un punto de vista más filosófico, reflexionando acerca de cómo preparar a los formadores ante la diversidad cultural.
- Vamos con algunos tópicos en torno a la literatura infantil y juvenil. Uno: «A los niños les interesan las consolas, no los libros».
- Falso. A los niños les interesan las consolas, los libros y otras muchas cosas. No se está insistiendo en que, en realidad, las consolas han sustituído sobre todo al juego en la calle.
- Tópico número dos: «La literatura infantil es ese reino de hadas, dragones y princesas».
- Sí y no. Hombre, hay eso y más. La literatura infantil y juvenil es cada vez más variada en cuanto a temas y estilos, igual que la adulta. Y, por supuesto, todo lo que se publica en literatura infantil no es bueno. Desde luego, no es una literatura menor y también aquí encontramos obras magníficas, buenas, regulares, malas y espantosas.
- Tres: «El boom de Harry Potter ha creado la falsa ilusión de que a los chavales les apasionan los libros».
- A los chavales les encanta Harry Potter porque es un producto comercial muy bien vendido. No lo he leído y no opino, pero no cabe duda de que es un producto maravillosamente vendido a nivel mundial.
- A algunos adultos nos da envidia curiosear en las secciones infantiles de las librerías, con esas cuidadadas ediciones tan hermosamente ilustradas que no había en nuestra infancia.
- La verdad es que hay libros preciosos. Empujados por la irrupción de pequeñas editoriales, que están sacando álbumes ilustrados fantásticos, las grandes editoriales han empezado a preocuparse por el tema. Todas publican cada año algún álbum maravilloso y reediciones de textos fantásticos. De todas formas, en Francia o en Alemania es lo de aquí multiplicado por cien.
- En este tipo de libros la ilustración es tan importante o más que el texto literario.
- Queremos luchar contra el prejuicio que existe hacia los libros ilustrados. Leer no es únicamente leer textos. La ilustración también comunica y elabora un mensaje intelectual.
- Hay colecciones juveniles que incluyen títulos clásicos como Alicia en el país de las maravillas o Dr. Jekyll y Mr. Hyde. ¿Alguien tiene claro lo que es literatura infantily juvenil y lo que es literatura para todos?
- El linde es difícil de definir. Yo disfruté más con Alicia en el país de las maravillas de adulta que de niña, pero he visto a niños desternillarse de risa con las paradojas que plantea Alicia. Dr. Jekyll no es para niños pequeños, pero sí la entienden los de 15 ó 16 años... Es un límite muy fino. Yo diría que un buen libro para niños nos gusta a los adultos pero no todo lo que nos gusta a los adultos es para niños.
- Hay un consenso general respecto de la importancia de la lectura. ¿Encuentran la misma sensibilidad cuando desde su asociación proponen planes de fomento?
- Trabajamos en un país, y hablo tanto de Euskadi como de España, sin tradición en el fomento de la lectura. En muy poco tiempo hemos pasado de privaciones económicas a una abundancia de medios. La evolución sociocultural será, tiene que ser, más lenta. La sociedad ha empezado a sensibilizarse recientemente y las instituciones empiezan a tomárselo en serio. No queremos fuegos artificiales sino trabajo día a día. Es fundamental formar a los formadores, a los profesores y bibliotecarios.
- ¿Cuál es la fórmula mágica para inculcar el gusto por los libros?
- Presentar bien la lectura, como la experiencia gozosa que es. Y si los profesores no leen, difícilmente lo hará el niño. Si los padres no leen, lo mismo.
FUENTE: Diario Vasco [en línea] 02/04/08