09/02/10

Señales que precederán al fin del mundo, es, sin duda, una de las novelas más singulares de entre todas las que se han escrito en español en este cambio de siglo. Y también una de las más bellas y precisas.


Tras Trabajos del reino, publicada en el año 2008, Periférica vuelve a la obra del mexicano de Actopan Yuri Herrera para seguir trazando las coordenadas en las que se mueve el México actual.
Señales que precederán al fin del mundo narra, entre otras cosas, una de las duras realidades que vive el país centroamericano, la emigración al hermano rico del norte, que tanto se parece a la inmigración que aquí nos llega del sur. Pero quien espere de Señales que precederán… una novela social que denuncia las injusticias internacionales en el reparto del pastel de los dólares o de los pesos solo se quedará en la superficie más epidérmica de la obra de Yuri Herrera.
Puede, no obstante, que algo de eso haya, pero creo que la lectura de Señales que precederán…trasciende el tópico social abriendo una gama de colores interpretativos que desborda el esquema del rico malo y del buen pobre.
En cualquier caso, dentro de la perspectiva más o menos social que pueda proyectar la novela de Yuri Herrera, lo más interesante creo que se halla en la profundización íntima del fenómeno de la emigración que expresa el siguiente párrafo (página 105): “Ahí estaba.
Era una historia increíble, pero ahí estaba su hermano, de uniforme guerreado, vivo y en una pieza. De súbito tenía dinero y un nombre nuevo, pero no tenía idea de qué hacer, hacia dónde ir, cuál se supone que era el rumbo de la persona con ese nombre”.
Como se puede apreciar, Señales que precederán… va más allá de un ramplón realismo social más o menos esquemático.
Pero no sólo por lo que acabamos de señalar. La novela de Yuri Herrera además sobrepasa estos límites al adentrarse en el terreno de lo mitológico precolombino o en la tradición dantesca del viaje al infierno.
Porque lo que cuenta el autor mexicano es precisamente eso, el viaje que emprende el personaje principal, Makina, en busca de un hermano que se fue a reclamar al país de los gauchos lo que se suponía que era suyo. En definitiva, se trata de un periplo hacia y hasta las fauces profundas del ‘amigo americano’, es decir, Señales que precederán…nos cuenta el recorrido desde el mismísimo infierno al puritito pinche infierno del norte.
Dejando de lado las conexiones con la tradición literaria universal o el halo entre fantástico, fantasmagórico o mitológico de paisajes, pasajes –especialmente el capítulo final- y personajes, como la Cora –la madre de Makina- o la empleada del restaurante que le a Makina descubre el paradero de su hermano, veo en Señales que precederán…otra cuestión más terrenal y, por ello, más inquietante, que, dicho sea de paso, también aparecía en Trabajos del reino.
Me refiero a la degradación ¿moral? de quien se halla por debajo del límite de lo moralmente soportable para el ser humano, de quien se ve empujado por las circunstancias a perder su dignidad como persona, representada principalmente esta degradación en el personaje del hermano de Makina.
Las líneas de tensión de la realidad mexicana a día de hoy las va marcando Yuri Herrera desde sus novelas, que producen una sensación de verdad más poderosa que las imágenes televisivas de los asesinatos en Ciudad Juárez o de los cadáveres en el desierto de Sonora.



Señales que precederán al fin del mundo / Yuri Herrera

Periférica, 2009

124 páginas

01/02/10

ESCRITORES ARAGONESES POR HAITÍ





La Asociación Aragonesa de Escritores organiza una Jornada Literaria a favor de los damnificados por el terremoto de Haití.
Ésta tendrá lugar el viernes 5 de febrero de 19 a 21 horas en Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Plaza Basilio Paraiso, Zaragoza). En el acto se leerán poemas, relatos y fragmentos de obras literarias propias o ajenas por los escritores aragoneses y por persnalidades relevantes de la cultura, la política y la economía aragonesa, y se interpretarán canciones por cantautores aragoneses. Los textos que se leerán podrán ser propios o ajenos y la duración de cada intervención se limitará en función del número de intervinientes.
La entrada será libre.
La AAE invita a sumarse al acto a todas las personas, asociaciones y entidades que deseen colaborar en este acto cultural solidario.

En la sala se dispondrá de una hucha para recoger los donativos de los asistentes que serán entregados a la Cruz Roja Española para ser empleados en ayuda humanitaria en ese país.


Organizan:
Asociación Aragonesa de Escritores, Facultad de Filosofía y Letras y Universidad de Zaragoza.

Colaboran (hasta esta fecha):
-Gobierno de Aragón
-Heraldo de Aragón
-Radio Zaragoza (Cadena SER)

25/01/10

Publicidad editorial creativa

This Is Where We Live from 4th Estate on Vimeo.

19/01/10

Desencuentros / Jimmy Liao

Sinopsis
Ella vive en un viejo bloque de pisos de un barrio de las afueras de la ciudad. Cada vez que sale, no importa adonde vaya, se dirige siempre hacia la izquierda. Él vive en un viejo bloque de pisos de un barrio de las afueras de la ciudad. Cada vez que sale, no importa adonde vaya, se dirige siempre hacia la derecha.


Ésta es la historia de dos vidas paralelas que un buen día convergen y descubren fugazmente el amor, hasta que el azar vuelve a separarlas. La naturaleza y el progreso de la gran ciudad siguen su curso implacable, indiferentes al sufrimiento de los amantes desunidos. Con su talento para la descripción poética de la realidad, Jimmy Liao crea el relato dulcemente melancólico de una gran tragedia cotidiana.

Desencuentros/ Jimmy Liao.- Bárbara Fiore.- 128 páginas
En la sección JUVENIL

15/01/10

Libros en préstamo


Acabamos de recibir en préstamo
un lote de libros para NIÑOS y ADULTOS
en lengua inglesa
hasta MARZO en tu biblioteca.

11/01/10

José Luis Borau, objetivo cumplido

FUENTE: El País [en línea]
ROCÍO GARCÍA 09/01/2010

La fundación que lleva su nombre acumula tesoros de una vida de cine y literatura abiertos al estudio.

Para que luego digan que hay que tirar las cosas. Gracias al tesón y la paciencia de José Luis Borau, la fundación que hoy lleva su nombre es un pozo de tesoros y joyas de toda una vida dedicada al cine y la literatura, pero no sólo de la suya sino de todo lo relacionado con estas dos artes, que han perseguido desde siempre a este aragonés que acaba de cumplir 80 años. "Estoy hecho un asco", avanza bastón en mano Borau, con su presencia impactante y elegante, por el luminoso y cálido estudio principal de la sede de la fundación, en una zona tranquila de hotelitos en Madrid. No es así, se le ve satisfecho. Ha conseguido por fin dar salida y tener un objetivo claro con todo lo que ha ido reuniendo desde que en 1960 dirigiera su primer filme, En el río, hasta el último, Leo, en 2000. Un total de 560 cajas de mudanza, llenas de documentos, fotografías, carteles, cartas, libros y revistas, muchos de ellos de sus años en Hollywood, salieron de su antigua oficina para trasladarse a la sede de la Fundación José Luis Borau, creada hace dos años y ya plenamente en marcha. Fue su amigo José Luis Yuste quien, ante la falta de herederos, le recomendó la creación de una fundación que sirviera en el futuro para el estudio de todo lo relacionado con el cine y la literatura. Objetivo cumplido. La decisión de ayudar a cineastas jóvenes mediante la concesión de dos becas de estudio de dirección y guión -una para alumnos de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC) y otra para los estudiantes de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid (ECAM), esta última con beca también de todo un curso de alojamiento en la Residencia de Estudiantes-, así como la creación de un premio dirigido a óperas primas, ya es una realidad. También editarán libros, con una filosofía alejada del interés comercial y centrada en el estudio y el placer, de los que ya tienen en la calle el primer ejemplar, Cambio de agujas, una serie de relatos de diferentes autores. Borau tiene a sus amigos colgados de las paredes. Dibujos del recientemente fallecido Iván Zulueta, de Vainica Doble, una foto de Carlos Saura o un cartel de Mi querida señorita comparten espacio con multitud de libros, todos ya catalogados, en grandes librerías de madera. Muchos más documentos y donaciones de cineastas y particulares aguardan en los sótanos el momento de ordenarlos. En una esquina del gran estudio, en el que hay una mesa central para el trabajo de investigadores y estudiosos, descansa una mecedora. "Es la mecedora de mi infancia. Durante la Guerra Civil como no iba al colegio me pasaba las tardes en esa mecedora. Ahí es donde me consolaba de la vida".

04/01/10

Femenino singular

FUENTE: El País [en línea]
GEMMA LIENAS 04/01/2010

Hace años, la editorial Lumen tenía reservado a las escritoras un premio -Femenino Singular-, que acabó por desaparecer como resultado, supongo, de las ridiculizaciones a que fue sometido.

Visto de modo superficial, ese premio podía hacer pensar en la Academia Femenina de
Conducción a la que se apuntaron algunas mujeres a principios de la década de 1970. Ahora, da risa una academia sólo para ellas y, sin embargo, en aquellos tiempos en que era frecuente oír a los señores gritar a cualquier mujer al volante: "a fregar platos", creo que resultaba más que admisible.
Entonces, ¿tenía razón de ser un premio exclusivamente para mujeres? ¿Sería normal un certamen masculino singular? Desde luego, parece absurdo. Como también parecería desatinada una antología de los mejores cuentos de varones o una Real Academia en la que sólo se sentaran ellos. Lo natural es que todo sea mixto, como mixta es la población.

Paradójicamente, ni en los premios, ni en las antologías, ni en los organismos oficiales acostumbran a aparecer muchos nombres de mujeres. A menudo, incluso, ninguno. A pesar de todo, esos listados sin ninguna muestra femenina son pretendidamente mixtos, lo que lleva a entender el porqué de ese antiguo premio Femenino Singular.

Este fenómeno de la mixticidad ilusoria se ha vuelto a dar en estos últimos días cuando los medios de comunicación han divulgado los títulos de las mejores obras literarias de la década.

Así que, para informar mejor al público, me voy a permitir el lujo de elaborar mi propia lista de libros, haciendo hincapié en que se trata, por supuesto y aunque no se perciba con claridad, de una selección mixta.
Por orden alfabético de apellidos, ésta es mi selección (¡y me dejo muchas obras en el teclado del ordenador!):

Amorós, Celia. La gran diferencia y sus pequeñas consecuencias. Ediciones Cátedra. Un trabajo lúcido, que recibió el premio Nacional de Ensayo, sobre el feminismo de la igualdad, el único posible en opinión de la autora.

Atwood, Margaret. El asesino ciego. Ediciones B. Una apasionante novela de adulterios y venganzas familiares, construida como un juego de muñecas rusas.

Barbery, Muriel. La elegancia del erizo. Seix Barral. Una novela inteligente y cáustica sobre una portera insólita en el corazón de París.

Castro, Luisa. Viajes con mi padre. Editorial Planeta. Una historia de gran fuerza narrativa sobre la iniciación a la vida.

Durán, M. Ángeles. El valor del tiempo. Editorial Espasa. Un ensayo imprescindible para entender que el tiempo dedicado al cuidado (equivalente al 60% del PIB) es tan importante como el tiempo dedicado a la producción.

Freixas, Laura. Adolescencia en Barcelona hacia 1970. Editorial Destino. Un espléndido retrato autobiográfico (y de toda una generación) de la vida de las mujeres al final de la dictadura.

Grandes, Almudena. El corazón helado. Editorial Tusquets. Una bien construida novela sobre la Guerra Civil española y sus consecuencias, que deberían leer quienes no entienden la Ley de la Memoria Histórica.

Huston, Nancy. Marcas de Nacimiento. Ediciones Salamandra. La historia de cuatro generaciones marcadas por un mismo acontecimiento que tuvo lugar en el pasado, durante la Segunda Guerra Mundial.

Hustvedt, Siri. Todo cuanto amé. Editorial Circe. Una hermosa y compleja novela sobre las relaciones personales, los sentimientos y el mundo del arte.

Nothomb, Amelie. Metafísica de los tubos. Editorial Anagrama. Una divertida e ingeniosa metáfora del despertar a la vida de la propia autora.

Monsó, Imma. Una tempesta. Editorial La Magrana-RBA. Una novela de intriga que cuenta en clave irónica la a veces difícil relación de una autora con quien la lee.

Y, para terminar y demostrarles que mi selección es mixta, citaré la obra de un escritor, que, incomprensiblemente para mí, no ha sido seleccionado por los medios: El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles (editorial Acantilado), una novela bella y sutil sobre la difícil vida de los mineros asturianos a primeros del siglo XX.