23/06/09
¡¡Nos vamos a la piscina!!
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Bibliopiscina 2009
Póngame un Beato, por favor
FUENTE: El País [en línea]
La Biblioteca Nacional se lanza a la impresión bajo demanda -
Los clásicos disponibles forman parte de los 18.000 títulos digitalizados por la institución.
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 23/06/2009
El Beato de Liébana, es ya una frase hecha, no tiene precio. La Biblioteca Nacional atesora dos de las 35 copias que se conservan en el mundo de los comentarios al Apocalipsis que un monje del monasterio cántabro de Santo Toribio de Liébana hizo, en torno al año 776, ante el "inminente" fin del mundo.
Uno de esos dos códices del Beato -el encargado por Fernando I y doña Sancha en 1047 con las célebres 98 miniaturas de los Cuatro Jinetes, la Jerusalén celestial y la serpiente de las siete cabezas- es, perdido el original y casi un milenio después de su composición, una de esas piezas de valor incalculable de las que, en efecto, como de Las Meninas o el Guernica, se dice que no tiene precio. Eso sí, cualquier usuario de la Biblioteca Digital Hispánica, la rama cibernética de la primera biblioteca del país, puede ahora recibir en su casa, y en un plazo de entre 10 y 15 días, una copia (630 páginas en formato 15 x 21 cm) por 87,81 euros.
Es lo que cuesta ese legendario libro en el nuevo servicio de impresión bajo demanda que la Biblioteca Nacional ha puesto en funcionamiento gracias a un acuerdo con Bubok, una empresa española especializada en ese tipo de edición, es decir, en tiradas a partir de un ejemplar. Un acuerdo no exclusivo, ya que la Nacional tiene previsto firmar próximamente uno de igual naturaleza con Amazon, según asegura Milagros del Corral, directora de la institución.
Consciente de los temores que despierta en la industria editorial el avance imparable de la gran librería virtual estadounidense, Del Corral es tajante: "Hablamos de colecciones patrimoniales, es decir, de obras libres de derechos. Nuestra misión es preservar y difundir nuestros fondos, y éstos cobran así nueva vida". La entrada en juego de Amazon cae por su peso si se piensa que, tras España, los países con mayor número de usuarios del servicio en línea de la Biblioteca Nacional son Estados Unidos y México. Aunque la iniciativa garantiza "una calidad perfecta para el estudio", Del Corral explica que "para evitar los mercadillos y el top manta", todos los títulos tendrán una misma cubierta, sobria y sin alardes.
Actualmente, 85 títulos -del Quijote de 1647 a Los desastres de la guerra, de Goya, pasando por la gramática de Nebrija (es decir, entre 19 y 57 euros)- están ya disponibles en una plataforma (http://bne.bubok.com) nacida como una librería personalizada cuyo fondo son las 18.000 obras con que cuenta actualmente la Biblioteca Digital Hispánica, que en tres años tiene como objetivo poner en la Red un total de 600.000 documentos. De ellos, el más consultado hasta la fecha es De aetatibus mundi imagines, un tratado del humanista portugués del siglo XVI Francisco de Holanda que fue, por supuesto, el primero en ocupar el nuevo escaparate virtual.
"Descubrimos que muchos de nuestros usuarios imprimían una a una las páginas consultadas online y decidimos apostar por la impresión bajo demanda", cuenta Milagros del Corral, que subraya que la española es la primera biblioteca nacional europea en ofrecer un servicio que hasta ahora sólo formaba parte de la oferta de la de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.
Ángel María Herrera, responsable de Bubok, reconoce que, hasta ahora, la publicación bajo demanda se relacionaba sobre todo con la poco prestigiosa autoedición, pero recuerda que es la única forma de que "los libros estén siempre vivos". En tiempos en los que la relación entre oferta y demanda está lejos de ser equilibrada y en los que las librerías de fondo son un lujo cada vez más escaso, no parece una cuestión baladí. La propia Biblioteca Nacional tiene entre sus proyectos futuros la edición con este sistema de algunas de las publicaciones y de los catálogos de las exposiciones que alberga regularmente.
En opinión de Milagros del Corral, "viviremos un largo periodo híbrido durante el que usaremos el soporte digital para un tipo de lectura y el papel para otro. El ordenador permite a los investigadores verificar un dato o mejorar la visión de un documento, pero casi nadie lee más de 10 o 15 páginas en una pantalla. A la hora de estudiar un texto prefieres el formato tradicional, y como la paleografía no se estudia masivamente, la impresión bajo demanda es una buena solución". Como ella misma dice, el viaje ha sido de ida y vuelta: "Del papel al digital y del digital al papel".
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Biblioteca Nacional, libros digitalizados
10/06/09
Cómo ser socio de la biblioteca
Puedes acceder a los servicios de la Biblioteca de forma libre y gratuita, siempre que seas respetuoso con las instalaciones, la colección y los demás lectores. Para utilizar el préstamo es preciso, además, que tengas carné de socio.
El carné es una tarjeta personal e intransferible que sólo puede ser utilizado por su titular.
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Carné de socio, servicios biblioteca
8/06/09
Nos visitan
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Colegio María de Huerva, Formación de usuarios, Infantil
3/06/09
Cuento de la deuda y la hormiga
ANTONIO MUÑOZ MOLINA 30/05/2009
EL PAIS [en línea]
El caballero del cuento había salido por el mundo a buscar aventuras y al cruzar un arroyo veía que la corriente empezaba a arrastrar a una hormiga.
Se detenía para rescatarla con una ramita y después de dejarla a salvo en la otra orilla continuaba su viaje.
Al cabo del tiempo, el caballero tenía que superar una prueba imposible, separar en la oscuridad y en una sola noche el grano y la cebada mezclados en una celda o en un granero donde lo habían encerrado.
Pero la hormiga a la que tiempo atrás había salvado la vida venía en su ayuda con sus compañeras de hormiguero, y al amanecer, cuando los guardias del rey vengativo abrían la puerta, el caballero les mostraba dos grandes montones de cebada y de trigo perfectamente separados entre sí.
Con los años, los detalles de la historia se han ido difuminando, a pesar de que hubo una época en que tenía que leerla en voz alta casi todas las noches, en aquellos Cuentos al amor de la lumbre que recopiló Antonio Rodríguez Almodóvar.
Me he acordado de ese pormenor de los granos de trigo y cebada leyendo un libro de Margaret Atwood que está lleno de referencias a los cuentos populares y a las historias más antiguas de todas, que casi siempre tienen que ver con deudas y restituciones, con el premio o el castigo, la compensación que requieren los actos humanos, las consecuencias que provocan.
Me extrañó al principio cuando vi el libro -Payback: Debt and the Shadow Side of Wealth- porque parece, por su título, un ensayo sobre economía, y a Margaret Atwood no la imagina uno interesada en esos saberes.
Menuda, con el pelo rizado, con la piel y los ojos muy brillantes, el perfil afilado, Margaret Atwood tiene un aire de ligereza y astucia, de propensión al asombro, algo de pájaro o de liebre.
La vi una vez de cerca en uno de esos festivales literarios organizados bajo un lema lo bastante general como para parecer trascendente y al mismo tiempo permitir vaguedades prestigiosas a los intelectuales invitados -¿Puede cambiar algo la literatura?-.
Margaret Atwood subió al escenario, se puso unas gafas, empezó a leer unos poemas con una voz meticulosa y muy bien timbrada, con el grado exacto de énfasis en su naturalidad, y todo el aire caliente y las nubes de palabras entre vanidosas y mesiánicas que atufaban la atmósfera de aquel teatro se disiparon en un momento.
Efectivamente, la literatura podía cambiar algo: aquellos versos recitados en voz alta por la mujer que los había escrito podían despertar en quienes escuchábamos una verdadera atención, una disposición de verdad.
En los poemas de Margaret Atwood, como en los cuentos y en los mitos que muchas veces los inspiran, hay un equilibro de transparencia y misterio que yo percibí más intensamente que nunca al escucharlos en su propia voz.
"La poesía es esencialmente oral y está cerca de la canción", ha escrito ella: "el ritmo precede al significado".
Ahora esta mujer menuda e intrépida, que pasó la primera infancia en los bosques boreales de Canadá, ha escrito un tratado breve sobre las deudas, los préstamos, las hipotecas, los plazos que se cumplen, los intereses que se acumulan y no pueden pagarse, y nada menos que un crítico del Financial Times asegura que es una explicación clara y precisa de la catástrofe económica en la que nos encontramos.
Banqueros experimentados, premios Nobel de Economía, doctores de Harvard, líderes mundiales, genios de la creación de modelos matemáticos computerizados, han llevado al mundo a una ruina cuya escala todavía no conocemos.
Está bien pues que una escritora armada sólo de curiosidad y talento nos recuerde en menos de doscientas páginas una sabiduría que es tan antigua, tan universal, tan enraizada en la mente humana que ni siquiera le pertenece en exclusiva a ella.
La noción de la equidad la poseen los otros primates, según experimentos célebres que cita Atwood: a un grupo de monos capuchinos se les habitúa a entregar un guijarro y recibir a cambio una rodaja de pepino; cuando a uno de ellos se le da una uva, que es mucho más sabrosa, los demás se irritan y dan por roto el acuerdo.
Equidad e igualdad no son lo mismo: después de una cacería los chimpancés que han participado en ella reciben una recompensa acorde con su lugar en el grupo y con la importancia de su contribución al esfuerzo común, igual que los héroes griegos después de una batalla en La Ilíada.
Con su agudeza versátil, con esa amplitud de curiosidades que está en el corazón de lo que antes se llamaba humanismo, Margaret Atwood recorre las mitologías, las religiones, las literaturas y los hechos históricos siguiendo el hilo de la obsesión humana por la equidad, la recompensa, la deuda, el precio.
La escritura no se inventó para registrar poemas, sino listas de cuentas y de pagos: en la ultratumba egipcia el corazón humano es pesado en una balanza, y el dios Thoth anota el resultado en una tablilla idéntica a las que usaban para registrar el peso de las joyas y el oro; en el cristianismo y en el islam son ángeles los que se encargan del peso de las almas.
Ningún acto deja de tener consecuencias: la deuda los dilata en el tiempo.
En arameo, la lengua que hablaba Cristo, pecado y deuda se dicen con la misma palabra.
El sacrificio primitivo es un gesto de restitución por los bienes arrebatados a la tierra, por la alteración causada en el equilibrio del mundo.
El cazador pide perdón y da las gracias al animal del que depende su vida.
Los personajes de las tragedias griegas y los de la trilogía del Padrino se rigen por el mismo principio de restitución.
Lo que pierde a Emma Bovary no es su amor adúltero: es la acumulación de las deudas que ha contraído insensatamente y no puede pagar.
Con su cara de curiosidad atónita Margaret Atwood mira el presente y ve un mundo en el que de pronto la noción misma de la deuda parecía que se hubiera extinguido: se firman hipotecas cuya devolución es imposible, con plazos más largos que la vida;
se envenena el aire y se esquilman la tierra y el mar como si no fuera a llegar nunca la hora sombría de las consecuencias;
se educa en la exigencia irritada y no en la gratitud;
una parte ínfima de los seres humanos arrambla para su despilfarro y su capricho con los recursos limitados que pertenecen a todos y nadie piensa que esa deuda, como todas las deudas, habrá de tener su vencimiento.
Durante mucho tiempo ha estado de moda despreciar la literatura, las humanidades, en nombre de los saberes indiscutibles de los grandes expertos, los especialistas que tenían los pies en la tierra.
Ahora que, gracias a todos ellos, "el dinero sencillamente se desvanece como el espejismo que siempre ha sido", según dice Margaret Atwood, quizás habrá que buscar la cordura en el sentido común y en la poesía.
Si la veo otra vez le contaré el cuento del caballero y la hormiga. -
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Prensa
2/06/09
La ruta de la emoción / Javier Tenías
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 0 comentarios
Etiquetas: Javier Tenías, Poesía, Presentación libro
29/05/09
Nuevo horario de la biblioteca.
A partir del lunes, 1 de junio
LUNES a VIERNES: de 10 a 13 horas
y de 16,30 a 21 horas.
SÁBADOS: de 10 a 14 horas.
Publicado por B.P.M. Mª Huerva 2 comentarios



